...La noche me llamó hoy a caer a sus pies, a rendirme cansado imantado al polvoriento lugar olvidado. Recobre sentimientos por aquí desperdigados que imagine perdido, olvidados y más de alguno aniquilado. Como tela nueva, se me adhieren manchas de recuerdos al pasar por cada rincón; las esquivo en cada zancada pero mi habilidad ha menguado a los meses, falto de práctica sucumbo y luzco vagabundo antes de volver a respirar.
Esta sala añosa tiene más capas de vida que de polvo, pero el polvo se quita con tinta escrita y por el contrario la vida se fija él con cada letra. No es triste el regreso, pero no hay gritos plenos de felicidad, tranquilidad es la que me lleva a hurgar en la noche oscura, mientras el murmullo de ti me vuelve a hablar como diosa nocturna y en mi oído un deseo cae como las gotas de tu voz colándose en el quehacer y decir. La Noche no acaba ni termina aquí, detiene el tiempo y me extrae sonrisas revueltas a otro mundo.
Y el polvo del recuerdo, ya es tierra y me sepulta vivo mientras rio y esta habitación se inunda una vez mas de aquello una vez entre a buscar.

De vuelta la nostalgía, perdón por la demora